Sanar desbloqueando memorias ocultas

Frida sandoval • 10 de octubre de 2025

¿Y si tu cuerpo no está roto?


En un episodio poderoso y profundamente humano de Las 3 R’s Podcast, Nathaly Marcus conversa con Aisha Rodrigue, coach internacional, speaker y cofundadora de Human Garage. Una mujer que ha transformado el dolor físico y emocional en un camino de sanación integral, inspirando a miles a reconectar con su cuerpo y liberar traumas guardados en lo más profundo.


Cuando el cuerpo grita y no lo escuchamos


¿Cuántas veces has sentido que tu cuerpo “ya no responde”? Dolor crónico, insomnio, menopausia, inflamación constante… o simplemente esa sensación de estar desconectada de ti misma.

Vivimos entre químicos, rutinas que no nos permiten movernos naturalmente y creencias que nos dicen que envejecer es sinónimo de perder vitalidad. El resultado: un cuerpo que grita, mientras lo ignoramos por miedo a sentir.


El giro transformador de Aisha


Aisha rompe con esa idea: el cuerpo no está roto, solo necesita ser escuchado.

A través de técnicas de fascia, respiración, movimiento consciente y un estilo de vida que reduce tóxicos, demuestra que el trauma y el dolor pueden convertirse en maestros.



 “Cuando le damos al cuerpo lo que necesita y le quitamos lo que lo intoxica, la sanación ocurre. La fascia guarda memoria y al desbloquearla, también liberamos emociones y creencias que nos limitan”, comparte Aisha.

Historias que inspiran y tocan el alma


La propia historia de Aisha es testimonio vivo: tras cirugías complejas y años de dolor crónico, encontró en el método Human Garage la posibilidad de volver a moverse, dormir y vivir sin dolor.


Hoy, enseña que no se trata de técnicas complicadas, sino de rutinas sencillas:


  • 15 minutos de movimiento suave al despertar para liberar tensión.


  • 8 minutos antes de dormir para relajar órganos y emociones.


  • Gestos cotidianos con presencia: disfrutar un café, sentir los aromas, tocar el cuerpo con consciencia.



Porque regresar al cuerpo no tiene que ser doloroso, puede ser un juego, un ritual ligero que devuelva seguridad y conexión.


Quitarnos la armadura y volver a sentir


Lo que más duele no es el cuerpo, sino la desconexión con él.

Y cuando, como dice Aisha, “nos quitamos la armadura de metal que cargamos durante años”, descubrimos que sentirnos bien no es un lujo, sino un derecho.

Este episodio nos invita a soltar el miedo, abrazar la vulnerabilidad y reconectar con esa casa que siempre estuvo ahí: nuestro cuerpo.


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